Sí ,he llorado como cuando era adolescente y me daba por llorar y lloraba, lloraba hasta quedar rendida, un llanto al que no tenía respuesta por mucho que me preguntarán, y que que terminaron por aceptar que ese día tocaba, y se veía como normal.Ese tipo de llanto pasó y no me di cuenta, no me acordé más de él hasta hoy, quizás, porque su lugar fue ocupado por los oportunistas, que se justificaban aludiendo a que "había motivos ".
Su regreso quizás se deba, (bueno, eso me ha dado por pensar) a que la vida una vez llegado a la cima comienza el descenso y, la seguimos viviendo al revés.
Aunque espero, que eso no se cumpla, y mi cabeza y emociones sigan en plena forma.