Al hablar
uno debe cuidarse
de tres cosas:
Hablar sin ser interrogado
se llama indiscreción.
No hablar cuando
se nos pregunta, se llama
falta de delicadeza.
Hablar sin reparar
en el estado de ánimo
de la persona con quien
se habla, se llama ceguera.
Confucio
Sabias palabras, pero si siempre cumpliéramos esa reglas, sería aburrido, cuanta risas nos provoca incluso pasado el tiempo, una indiscreción, o una falta de delicadeza .